Receta
Tarta Selva Negra
Autor
RecetasCuisine
Raciones
8-10
Tiempo
Ingredientes
6 Huevos a temperatura ambiente

160gr de Azúcar

1 pizca de Sal

40gr de Cacao puro en polvo (tipo Valor)

120gr de Harina

1 sobre de levadura química Royal

700ml de Nata para montar (mínimo 35% M.G)

60gr de Azúcar glass

1 sobre de Azúcar avainillado (8gr)

200gr de Chocolate en virutas

Para las cerezas en almíbar (podemos hacerlo o comprar unas guindas)

150gr de Cerezas

1 vaso de ron o whisky

1 vaso de azúcar

1 vaso de agua

Hola! Ya ni recordaba lo que era pasar un cumpleaños de mi madre en casa y poder celebrarlo con ella como se merece, y no a través de una pantallita. Oportunidad perfecta para prepararle una super tarta que la dejara con la boca abierta y pudiera compartir con la familia.

Sabiendo que le encanta el chocolate, se pirria por la nata, y estábamos en época de cerezas, todo apuntaba a que la selva negra iba a ser la elegida para la ocasión. También influyó que justo venía de pasar unos días con Natalia en Berlín, y aunque esta tarta no es típica de la capital, pudimos probarla allí, ya que es uno de los dulces más preciados en la repostería alemana.

Esta tarta tan famosa, se lleva preparando desde el siglo XVI, y su nombre viene dado por la oscuridad de la región de Baden-Württemberg, famosa por sus cerezas, de las que se obtiene el Kirsch, un licor de alta graduación alcohólica. En la receta original se utiliza, pero en esta adaptación que yo he seguido, no lo utilizaban. Es una tarta fácil de preparar, lo que por sus pasos, resulta algo laboriosa, pero que si nos organizamos bien, no nos supondrá ningún esfuerzo. Por ejemplo, podemos preparar el bizcocho el día antes, y una vez frío, lo guardaremos en la nevera bien envuelto. De este modo,  tendremos tarea adelantada y nos dedicaremos al relleno el día que vayamos a servirla.

Esperamos que os guste y os sirva para poner el broche final a una celebración señalada.

Al final de la elaboración encontraréis el video con la receta en nuestro canal de YouTube. Si aún no os habéis suscrito, os estamos esperando!

Elaboración:

Si vamos a hacer nosotros las cerezas en almíbar, el día antes, las colocaremos en un recipiente (sin rabito y deshuesadas) y añadiremos el licor elegido. Removemos, y dejamos macerando durante toda la noche. Si es época de cerezas, pues aprovecharemos para hacerlo, y si no, pues compraremos unas guindas. Dejamos alguna cereza con rabito y hueso sin macerar para luego decorar la tarta.

Si en lugar de hacer nosotros las cerezas, compramos guindas; escurriremos las guindas y mezclaremos el líquido que queda en el bote con medio vaso de ron. Con esta mezcla será con lo que empaparemos después los discos de bizcocho y nos saltaremos el paso de hacer el luego el almíbar.

Preparamos el bizcocho

1. Equipamos el robot con el batidor y ponemos en el bol los huevos y el azúcar. Programamos velocidad 5, 5 minutos.

2. Añadimos la harina, una pizca de sal, el cacao y la levadura. Mezclamos con velocidad 6, 15 segundos; quitamos el batidor y terminamos de mezclar con la espátula, con suavidad, hasta obtener una mezcla homogénea.

3. Vertemos la mezcla en un molde redondo de 18 o 20cm de diámetro. Si nuestro molde no es antiadherente, lo engrasaremos previamente con un poquito de mantequilla. Cocemos unos 30-35 minutos, en el horno que tendremos precalentado a 180º con calor abajo. El tiempo dependerá del tipo de horno; pasado el tiempo, podemos pinchar el centro con un palillo, y si sale limpio, lo tendremos listo, si no, pues dejamos unos minutos más hasta que se haga bien.

4. Sacamos del horno, desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Montamos la nata

1. Con el bol limpio y bien seco, equipamos con el batidor (podemos ponerlo unos minutos antes en la nevera para que esté frío) y añadimos la nata (agitamos bien el envase para que la grasa no quede pegada a las paredes del brik) que ha de estar muy fría para que monte bien. Programamos con velocidad 7 y pasados unos segundos, subimos a velocidad 8.

2. Cuando apreciemos que la nata está semi montada, añadimos por el bocal el azúcar glass junto al sobre de azúcar avainillado. Continuamos batiendo hasta que esté firme, y por lo tanto, montada. Sabremos que está lista porque es sonido que hace al batir cambia, y va dejando surcos en las paredes del bol. Mientras dura el proceso (no podemos dar un tiempo fijo) estaremos pendientes en todo momento y pararemos justo a tiempo, porque de excedernos en el tiempo de batido, la nata podría cortarse. Reservamos en un recipiente en la nevera.

Preparamos el almíbar

1. Ponemos un vaso de agua y otro de azúcar a fuego medio/bajo. Removemos y dejamos durante unos minutos hasta que se forme un almíbar.

2. Escurrimos las cerezas del licor donde han estado macerando, las reservamos, y el líquido lo añadimos al cazo. Subimos el fuego, dejamos un par de minutos, apagamos y pasamos a un plato hondo o recipiente para que se enfríe.

3. Las cerezas, las picamos de forma irregular. Algunas en trozos más pequeños, otras simplemente por la mitad, o como prefiramos luego encontrarlas por la tarta.

Montamos la tarta

1. Cuando el bizcocho esté completamente frio, lo cortaremos con un cuchillo de sierra o una lira de repostería en tres discos iguales. Es importante que esté bien frío, porque si no, se nos podría romper al ir a cortarlo.

2. Colocamos los discos en nuestra superficie de trabajo y los empapamos con el almíbar. Sobre dos de ellos, extendemos una capa generosa de nata montada y sobre ella,  repartimos las cerezas macereadas, que tendremos picadas a nuestro gusto.

3. Colocamos un disco encima del otro, y por último, colocamos el tercero que nos falta. Cubrimos todo con nata (dejamos un poquito de nata para hacer luego unos rosetones para decorar).

4. A continuación, cubrimos toda la tarta con las virutas de chocolate, presionando ligeramente para que se adhieran. Las podemos hacer rallando el chocolate o picando fino con un cuchillo. También se puden sacar virutas fundiendo el chocolate, estirándolo sobre una superficie lisa y dejar que enfríe. Una vez frío, lo iremos despegando con una espátula rígida, se irá rompiendo y obtendremos estas virutas.

5. Por último, con una manga pastelera, hacemos unos rosetones encima de las virutas de chocolate, colocamos encima una cereza y guardamos en la nevera para poder servir pasado un tiempo.

 

Nota: Si no tenemos un deshuesador, podemos quitar el hueso a las cerezas presionado el centro con una pajita o la punta de una boquilla de las de la manga pastelera. Al hacer fuerza, el hueso saldrá por el otro extremo y las tendremos listas.

 

Os dejamos con el video. Si os gusta, podéis compartilo en vuestras redes sociales.