Receta
Tarta de Mascarpone y Café
Autor
Gabriel
Raciones
Tiempo
Ingredientes
800gr de Queso mascarpone

250gr de Nata para montar

130gr de Azúcar (100 + 30)

130gr de Leche

16 Galletas tipo María (14 si son tipo Digestive, ya que son más grandes)

80gr de Mantequilla

4 cucharaditas de Vainilla (2+2)

2 tazas de Café expreso

10gr de Gelatina neutra (1 sobre)

1 pizca de Canela molida y chocolate rallado (para decorar)

Hola! Es ver una tarta preparada por Gabriel, y no podemos dejar de imaginar lo estupendo que sería poder tomar un trocito, y es que, siempre tienen una pinta sensacional!

En este caso, nos pone los dientes largos con una preparada con mascarpone y café y su aspecto habla por sí sola. Os apetece hacerla? Pues nada, a remangarse y a por ello!

Elaboración:

1. Equipamos el robot con la cuchilla de amasar/picar. Ponemos en el bol las galletas partidas y trituramos con golpes de TURBO (velocidad 12 en el modelo i-Companion)

2. Añadimos la mantequilla derretida y mezclamos con velocidad 6, 30 segundos.

3. Forramos la base de un molde desmontable de 20cm y reservamos en la nevera.

4. Echamos la leche en un vaso y la templamos en el microondas, le añadimos la gelatina y mezclamos bien hasta que se disuelva. Reservamos.

5. Limpiamos la cuchilla y el bol con papel de cocina y lo equipamos de nuevo con la cuchilla de amasar/picar.  Ponemos en el bol el queso, dos cucharaditas de vainilla, 100gr de azúcar y las dos tazas de café. Si acabamos de hacer el café, es importante que lo dejemos enfriar antes, porque si lo mezclamos caliente con el queso frío, podría cortarse. Batimos con velocidad 6, 1 min. 40 segundos.

5. Incorporamos la leche disuelta con la gelatina que teníamos reservada (también fría), y mezclamos con velocidad 6, 20 segundos.

6. Quitamos la cuchilla y acabamos de mezclar con la espátula, hasta que obtengamos una masa homogénea.

7. Vertemos en el molde, sobre la base de galletas y llevamos a la nevera por un tiempo de 4 horas.

8. Pasadas las 4 horas, montamos la nata con los 30gr azúcar restantes, y las 2 cucharaditas de vainilla. Para ello, equipamos el bol (ha de estar bien limpio) con el accesorio batidor y montamos la nata (ha de estar bien fría) con velocidad 7-8, unos 2-3 minutos, estando pendientes en todo momento de que no se nos corte por excedernos en el tiempo de batido. También se puede montar en un bol con la ayuda de unas varillas.

9. Decoramos la tarta con la ayuda de una manga pastelera, y espolvoreamos por encima canela y chocolate rallado.

 

Nota:
Es muy importante hacer el cafè y lo de la gelatina con leche antes y dejar templar mientras seguimos con la receta. El queso frio y el cafè caliente… hacen que se cortè!




Receta
Tarta Selva Negra
Autor
RecetasCuisine
Raciones
8-10
Tiempo
Ingredientes
6 Huevos a temperatura ambiente

160gr de Azúcar

1 pizca de Sal

40gr de Cacao puro en polvo (tipo Valor)

120gr de Harina

1 sobre de levadura química Royal

700ml de Nata para montar (mínimo 35% M.G)

60gr de Azúcar glass

1 sobre de Azúcar avainillado (8gr)

200gr de Chocolate en virutas

Para las cerezas en almíbar (podemos hacerlo o comprar unas guindas)

150gr de Cerezas

1 vaso de ron o whisky

1 vaso de azúcar

1 vaso de agua

Hola! Ya ni recordaba lo que era pasar un cumpleaños de mi madre en casa y poder celebrarlo con ella como se merece, y no a través de una pantallita. Oportunidad perfecta para prepararle una super tarta que la dejara con la boca abierta y pudiera compartir con la familia.

Sabiendo que le encanta el chocolate, se pirria por la nata, y estábamos en época de cerezas, todo apuntaba a que la selva negra iba a ser la elegida para la ocasión. También influyó que justo venía de pasar unos días con Natalia en Berlín, y aunque esta tarta no es típica de la capital, pudimos probarla allí, ya que es uno de los dulces más preciados en la repostería alemana.

Esta tarta tan famosa, se lleva preparando desde el siglo XVI, y su nombre viene dado por la oscuridad de la región de Baden-Württemberg, famosa por sus cerezas, de las que se obtiene el Kirsch, un licor de alta graduación alcohólica. En la receta original se utiliza, pero en esta adaptación que yo he seguido, no lo utilizaban. Es una tarta fácil de preparar, lo que por sus pasos, resulta algo laboriosa, pero que si nos organizamos bien, no nos supondrá ningún esfuerzo. Por ejemplo, podemos preparar el bizcocho el día antes, y una vez frío, lo guardaremos en la nevera bien envuelto. De este modo,  tendremos tarea adelantada y nos dedicaremos al relleno el día que vayamos a servirla.

Esperamos que os guste y os sirva para poner el broche final a una celebración señalada.

Al final de la elaboración encontraréis el video con la receta en nuestro canal de YouTube. Si aún no os habéis suscrito, os estamos esperando!

Elaboración:

Si vamos a hacer nosotros las cerezas en almíbar, el día antes, las colocaremos en un recipiente (sin rabito y deshuesadas) y añadiremos el licor elegido. Removemos, y dejamos macerando durante toda la noche. Si es época de cerezas, pues aprovecharemos para hacerlo, y si no, pues compraremos unas guindas. Dejamos alguna cereza con rabito y hueso sin macerar para luego decorar la tarta.

Si en lugar de hacer nosotros las cerezas, compramos guindas; escurriremos las guindas y mezclaremos el líquido que queda en el bote con medio vaso de ron. Con esta mezcla será con lo que empaparemos después los discos de bizcocho y nos saltaremos el paso de hacer el luego el almíbar.

Preparamos el bizcocho

1. Equipamos el robot con el batidor y ponemos en el bol los huevos y el azúcar. Programamos velocidad 5, 5 minutos.

2. Añadimos la harina, una pizca de sal, el cacao y la levadura. Mezclamos con velocidad 6, 15 segundos; quitamos el batidor y terminamos de mezclar con la espátula, con suavidad, hasta obtener una mezcla homogénea.

3. Vertemos la mezcla en un molde redondo de 18 o 20cm de diámetro. Si nuestro molde no es antiadherente, lo engrasaremos previamente con un poquito de mantequilla. Cocemos unos 30-35 minutos, en el horno que tendremos precalentado a 180º con calor abajo. El tiempo dependerá del tipo de horno; pasado el tiempo, podemos pinchar el centro con un palillo, y si sale limpio, lo tendremos listo, si no, pues dejamos unos minutos más hasta que se haga bien.

4. Sacamos del horno, desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Montamos la nata

1. Con el bol limpio y bien seco, equipamos con el batidor (podemos ponerlo unos minutos antes en la nevera para que esté frío) y añadimos la nata (agitamos bien el envase para que la grasa no quede pegada a las paredes del brik) que ha de estar muy fría para que monte bien. Programamos con velocidad 7 y pasados unos segundos, subimos a velocidad 8.

2. Cuando apreciemos que la nata está semi montada, añadimos por el bocal el azúcar glass junto al sobre de azúcar avainillado. Continuamos batiendo hasta que esté firme, y por lo tanto, montada. Sabremos que está lista porque es sonido que hace al batir cambia, y va dejando surcos en las paredes del bol. Mientras dura el proceso (no podemos dar un tiempo fijo) estaremos pendientes en todo momento y pararemos justo a tiempo, porque de excedernos en el tiempo de batido, la nata podría cortarse. Reservamos en un recipiente en la nevera.

Preparamos el almíbar

1. Ponemos un vaso de agua y otro de azúcar a fuego medio/bajo. Removemos y dejamos durante unos minutos hasta que se forme un almíbar.

2. Escurrimos las cerezas del licor donde han estado macerando, las reservamos, y el líquido lo añadimos al cazo. Subimos el fuego, dejamos un par de minutos, apagamos y pasamos a un plato hondo o recipiente para que se enfríe.

3. Las cerezas, las picamos de forma irregular. Algunas en trozos más pequeños, otras simplemente por la mitad, o como prefiramos luego encontrarlas por la tarta.

Montamos la tarta

1. Cuando el bizcocho esté completamente frio, lo cortaremos con un cuchillo de sierra o una lira de repostería en tres discos iguales. Es importante que esté bien frío, porque si no, se nos podría romper al ir a cortarlo.

2. Colocamos los discos en nuestra superficie de trabajo y los empapamos con el almíbar. Sobre dos de ellos, extendemos una capa generosa de nata montada y sobre ella,  repartimos las cerezas macereadas, que tendremos picadas a nuestro gusto.

3. Colocamos un disco encima del otro, y por último, colocamos el tercero que nos falta. Cubrimos todo con nata (dejamos un poquito de nata para hacer luego unos rosetones para decorar).

4. A continuación, cubrimos toda la tarta con las virutas de chocolate, presionando ligeramente para que se adhieran. Las podemos hacer rallando el chocolate o picando fino con un cuchillo. También se puden sacar virutas fundiendo el chocolate, estirándolo sobre una superficie lisa y dejar que enfríe. Una vez frío, lo iremos despegando con una espátula rígida, se irá rompiendo y obtendremos estas virutas.

5. Por último, con una manga pastelera, hacemos unos rosetones encima de las virutas de chocolate, colocamos encima una cereza y guardamos en la nevera para poder servir pasado un tiempo.

 

Nota: Si no tenemos un deshuesador, podemos quitar el hueso a las cerezas presionado el centro con una pajita o la punta de una boquilla de las de la manga pastelera. Al hacer fuerza, el hueso saldrá por el otro extremo y las tendremos listas.

 

Os dejamos con el video. Si os gusta, podéis compartilo en vuestras redes sociales.

 




Receta
Tarta de Harry Potter
Autor
RecetasCuisine
Raciones
10-12
Tiempo
Ingredientes
1 Oblea o papel de azúcar con una imagen de Harry Potter que nos guste (o de otra cosa)

Para el bizcocho

150gr de Chocolate fondant

6 Huevos  (claras y yemas por separado)

50gr de Azúcar glass

150gr de Mantequilla a temperatura ambiente

180gr de Azúcar

1 pizca de Sal

180gr de Harina

5gr de Levadura química

Para el relleno

500ml de Nata para montar mínimo 35% M.G

1 cucharada de Queso crema tipo Philadelphia

50gr de Azúcar glass

30gr de Cacao puro en polvo

Para el almíbar

60gr de Azúcar

1 vaso de Agua

½ vaso de Whisky, (o brandy, ron..)

Para la cobertura

200gr de Chocolate fondant

20gr de Mantequilla o aceite de girasol

Hola! Si tenéis cerca un potterhead que vaya a cumplir años, con esta tarta lo va a flipar a base de bien, y al verla, mostrará tanta ilusión como si hubiese recibido en casa la mismísima carta de Hogwarts.

Aprovechando la oportunidad de estar en la misma ciudad para el cumpleaños de una de mis primas, empecé a darle vueltas en cómo podría sorprenderla para ese día tan especial que es cumplir 15 años. Se me ocurrió que, ya que es una super fan de el universo Harry Potter (no sé a quién se parecerá…) prepararle algo comestible relacionado con la saga sería un puntazo.

No sabía muy bien por donde tirar, y recurrí a las típicas obleas personalizadas. Me costó decidirme por la imagen, pero al final, con una fotaza del escudo de la academia de magos más prestigiosa de todos los tiempos, realicé mi encargo en una tienda de muggles.

Para que todo saliera redondo, me dirigí al callejón Diagon donde compre una cajita ideal donde poder meterla. Cuando mi niña la abrió, con su camiseta recién estrenada con, adivináis? motivos de Harry Potter, la carita de ilusión que puso no está pagada ni con todo el oro de Gringotts.

Elaboración:

Preparamos el bizcocho

Si queremos, podemos hacer el bizcocho el día antes de servir la tarta, así podremos cortarlo mejor cuando lo necesitemos, y adelantamos tarea. Yo lo preparé con antelación, y una vez hecho y frío, lo puse en un plato y lo tapé con papel film, lo metí en una bolsa, y lo guardé en la nevera hasta el día siguiente. Ya el día de la celebración, lo sacamos de la nevera un rato antes de que vayamos a rellenarlo y decorarlo.

1. Comenzamos fundiendo los 150gr de chocolate en un cazo al baño maría. Cuando lo tengamos deshecho, lo reservamos de momento.

2. Ahora vamos a montar las claras a punto de nieve, para ello, equipamos el robot con el batidor. Ponemos las claras en el bol junto a una pizca de sal. Es importante que el bol esté limpio y seco, y que no se cuele nada de yema o no nos saldrá bien. Programamos con velocidad 6 durante 6 minutos aprox. sin tapón para que entre el aire y podamos montarlas a punto de nieve. Vamos controlando, y cuando veamos que empiezan a espumar, añadimos por el bocal el azúcar glass y seguimos batiendo. Sacamos del bol y reservamos aparte.

2. Damos un agua al bol y lo equipamos con la cuchilla de amasar/picar. Añadimos la mantequilla, que ha de estar blanda, y el azúcar. Programamos con velocidad 8, 2 minutos aprox. hasta obtener una mezcla homogénea, como una crema.

3. Precalentamos el horno a 180º con calor abajo.

4. Con velocidad 6, vamos añadiendo las yemas una por el bocal. Añadimos la primera, batimos, y cuando apreciemos que se ha integrado, añadimos la siguiente, y así hasta añadirlas todas. Cuando estén todas en el bol, continuamos batiendo durante 5 minutos.

5. Añadimos el chocolate que hemos fundido antes y una pizca de sal. Programamos velocidad 6, 15 segundos.

6. Añadimos la harina y la levadura. Programamos velocidad 8, 10 segundos. Quitamos el batidor y terminamos de mezclar con la espátula.

7. Añadimos a esta mezcla las claras, lo haremos poco a poco, y mediante movimientos suaves y envolventes, para que las claras no se bajen y perdamos el aire que se ha creado al montarlas; y así nos quede un bizcocho bien esponjoso.

8. Vertemos la mezcla en un molde redondo de 25×7.5cm (si no es de silicona o antiadherente, lo engrasamos antes). Llevamos al horno y lo cocemos a 180º durante 40-45 minutos aprox. Podemos pinchar con un palillo el centro para saber si está hecho pasados 40 minutos.

9. Sacamos del horno, dejamos que se temple un poco para no quemarnos, y lo desmoldamos. Ponemos un plato encima y lo damos la vuelta. Colocamos sobre una rejilla hasta que se enfríe.

Preparamos el relleno

1. Con el bol limpio y seco, lo equipamos el robot con el batidor. Agitamos bien el envase de la nata (que ha de estar muy fría) antes de ponerla en el bol; de esta forma, la grasa que tiene, no se quedará pegada a las paredes del brik, sino que se repartirá con el resto. La grasa, es parte fundamental para que la nata monte bien. Añadimos también y el queso crema, que lo utilizamos para estabilizar la nata y que nos quede más firme; así aguantará mejor para luego el decorado. Programamos velocidad 6, sin tapón.

2. Pasados unos segundos, aumentamos a velocidad 7, y cuando la nata esté semi montada, mientras seguimos batiendo, añadimos el azúcar glass por el bocal y continuamos hasta que la nata esté completamente montada. Sabremos que está montada porque el sonido que hace al batir cambia, y va dejando surcos en las paredes del bol. En unos 2 minutos puede estar lista, pero no seguiremos un tiempo, lo haremos a ojo, hasta que la nata esté firme.

3. Quitamos el batidor, añadimos el cacao en polvo y vamos mezclando con la espátula mediante movimientos envolventes para que no se baje la nata.

4. Reservamos en la nevera dentro de una manga pastelera, con una boquilla que nos guste para luego decorar. Si no vamos a usar la trufa como decoración, pues la podemos guardar en un recipiente.

Preparamos la cobertura

1. Para hacer la cobertura, fundimos al baño maría el chocolate troceado y la mantequilla. Si lo hacemos con aceite de girasol en lugar de mantequilla, nos quedará la cobertura durita en lugar de blanda. Removemos hasta que estén ambos ingredientes bien deshechos. Reservamos, y lo utilizaremos cuando haya perdido un poco de temperatura, no en caliente.

Preparamos el almíbar

1. En un cazo, ponemos el agua y el azúcar, removemos a fuego medio, y cuando se haya formado u un almíbar ligero, añadimos el licor que hayamos escogido; yo en este caso, lo hice con whisky. Subimos un poco el fuego, dejamos un par de minutos y pasamos a un recipiente para que se enfríe. Lo utilizaremos cuando esté frío.

Montamos la tarta

Cuando el bizcocho esté completamente frio (si no lo está podría romperse) lo partiremos por la mitad en dos discos para rellenarlo. Podemos utilizar una lira de pastelería o si no tenemos, hacerlo con un cuchillo de sierra. Si hemos preparado el bizcocho el día antes, pues obviamente, no tendremos que esperar a que enfríe.

2. Colocamos el disco que nos hará de base sobre la bandeja o plato donde vayamos a servir la tarta. Lo empapamos con parte del almíbar (dejamos para el otro disco). Yo he puesto una capa de chocolate de la cobertura, y encima, he sacado trufa de la manga pastelera (por donde se rellena, no por la boquilla) y la he extendido por la base de la tarta. Si habéis hecho otro relleno, pues ponéis lo que hayáis elegido.

3. Empapamos con el almíbar el otro disco, lo mojamos por la parte que va a estar en contacto con el relleno y lo colocamos encima. Damos la cobertura de chocolate; en la superficie, que nos quede una capa finita y uniforme, para que al poner la oblea quede bien lisa. A continuación, decoramos los laterales de la tarta, yo he puesto fideos de chocolate.

Colocamos la oblea

Lo mejor es colocar la oblea poco antes de servir la tarta, así nos aseguraremos que queda perfecta; ya que, si la preparamos con mucha antelación, y la tenemos mucho tiempo en la nevera, podría estropearse con la humedad.  Yo he utilizado una oblea circular de 21cm de diámetro, contando con que mi molde era de 25cm, y así, me quedaba margen para decorar un poquito alrededor del borde y que la tarta luciera más curiosa.

1. Antes de utilizarla, la recortamos con unas tijeras para retirar el sobrante, se maneja muy bien, y se corta sin ninguna dificultad. A la hora de colocarla sobre nuestra tarta, si el chocolate está blando aún, ponemos la oblea cuidadosamente sobre la cobertura y presionamos ligeramente con los dedos para que se pegue. Si por el contrario, el chocolate de la cobertura ya se ha endurecido, tendremos que pincelar el reverso de la impresión con un poquito de pegamento comestible o sirope de maíz y del mismo modo, la colocamos sobre la cobertura para que quede bien fijada.

2. Una vez colocada la oblea sobre la cobertura, decoramos a nuestro gusto con trufa. Yo he ido repartiendo copetitos por el contorno de la tarta, tapando así lo que queda de margen entre la oblea y el borde. Lo he hecho a través de la manga pastelera con una boquilla estrellada.

Notas:

– Para que la nata monte bien, es importante que el bol esté bien limpio y seco, y que la nata esté muy fría. Podemos ponerla antes unos minutos en el congelador. Yo a veces, sobre todo en verano si hace mucho calor, pongo el accesorio batidor en la nevera un rato antes de usarlo.

– Este tipo de obleas, las podemos encontrar en tiendas de golosinas o repostería; las suelen tener con motivos infantiles, para que las compremos, y de la tienda, a nuestra tarta. También son fáciles de encontrar por internet, y no salen nada caras. Si queremos algo más personalizado, podemos encargarla directamente con una foto de alguna película, serie, equipo de fútbol que vaya a sorprender al cumpleañero. O por qué no, con fotos donde la imagen sea de algún ser querido, o ponga el nombre de la persona que lo va a recibir, para que sea aún más personal.

– Yo la llevé a una tienda, y al día siguiente ya la tenía lista para recoger. Os recomiendo que llevéis una imagen de buena calidad, y si podéis, subirla la intensidad antes con algún programa de edición. Con la impresión, el color pierde potencia, y si llevamos una imagen ya de por sí baja en intensidad, tal vez no obtengamos el resultado esperado y nos quede una imagen muy apagada. Esto en el caso de la oblea, si lo hacéis con papel de azúcar, los colores quedan más vivos al transferir la imagen.

– Os dejo un enlace del blog My Karamelly donde explican las diferencias entre unas y otras, y cómo preceder dependiendo de si la vais a pegar en chocolate, fondant… espero que os sirva de ayuda si la hacéis de otra forma.




Receta
Tarta de Crema Catalana (sin Horno)
Autor
Pilar Palomo
Raciones
8-10
Tiempo
25 minutos aprox. (más reposo)
Ingredientes
200gr de Galletas napolitanas (o galletas María)

80gr de Mantequilla

1L de Leche entera

8 Yemas de Huevo

45gr de Maicena

200gr de Azúcar blanco

La piel de un limón (sin la parte blanca)

2 ramas de Canela

8 hojas de Gelatina neutra

Azúcar moreno o canela en polvo para decorar

Hola! Cuando vimos esta receta que Pilar publicó en nuestro grupo de Facebook (pincha aquí para unirte) nos llamó mucho la atención por la buenísima pinta que tenía, y no dudamos ni un segundo en pedirla la receta para poder compartirla aquí con vosotros.

Nos gusta mucho la crema catalana, y las tartas sin horno, con lo cual, apuntamos una nueva receta a nuestra lista de pendientes por hacer. Ay! nos faltan días para preparar todo lo que queremos probar! Son tantas las cosas que nos apetecen hacer, que no sabemos por donde empezar…

Elaboración:

1. Forramos un molde de 18-22cm con papel de horno, o forramos la base sólo y pulverizamos con espray antiadherente alrededor.

2. Para hacer la base de galletas, equipamos el robot con la cuchilla de amasar/picar. Ponemos en el bol las galletas y trituramos con velocidad 12 durante dos minutos aprox. y si es necesario, trituramos unos minutos más, hasta que estén trituradas al gusto. Reservamos en un bol aparte.

3. Derretimos la mantequilla en el microondas y la mezclamos con las galletas trituradas. Incorporamos al molde, aplastando con una cuchara, procurando que la base del molde nos queda bien cubierta y lisa. Refrigeramos.

4. Ponemos a hidratar las hojas de gelatina en un recipiente con agua muy fría. Reservamos 250gr del litro de leche. Limpiamos el bol de restos de galleta con papel de cocina, no hace falta que lo lavemos.

5. Equipamos el robot con el batidor. Ponemos en el bol los 750gr de leche restantes, la maicena, las 8 yemas de huevo, el azúcar, la canela en rama y la piel de limón. Programamos velocidad 4, 90º, 10 minutos.

6. Calentamos en el microondas los 250gr de leche reservados. Escurrimos bien la gelatina ya hidratada y la añadimos a la leche caliente. Mezclamos bien y reservamos.

7. Programamos velocidad 4, 2 minutos y mientras avanza el programa, vamos añadiendo por el bocal la leche mezclada con la gelatina.

8. Retiramos de la mezcla la piel de limón y las ramas de canela. Incorporamos a la base de galletas que tenemos refrigerada; lo haremos pasándolo por un colador para evitar que caigan restos. Damos unos golpecitos al molde sobre la encimera, para que así se eliminen posibles burbujas. Refrigeramos o congelamos.

9. La tarta tardará en cuajar 12 horas. La decoraremos ya cuajada, con azúcar moreno que quemaremos con un soplete, os espolvoreando canela molida y azúcar moreno.




Receta
Tarta de Números (Number Cake)
Autor
RecetasCuisine
Raciones
14-16
Tiempo
Ingredientes
Para la masa de galletas

440gr de Harina

200gr de Azúcar glass

250gr de Mantequilla sin sal a temperatura ambiente

100gr de Almendra molida (se puede sustituir por 60gr más de harina)

1 Huevo L a temperatura ambiente

1 cucharadita de Esencia o pasta de vainilla

1 pizca de Sal

Para el relleno de la base

250gr de Queso Philadelphia (ha de estar bien frío)

160gr de Azúcar glass

600ml de Nata para montar mínimo 35% M.G (ha de estar muy fría)

40ml de Agua fría

7gr de Gelatina en polvo neutra

Para el relleno de la superficie

250gr de Queso Philadelphia (ha de estar bien frío)

160gr de Azúcar glass

600ml de Nata para montar mínimo 35% M.G (ha de estar muy fría)

40ml de Agua fría

7gr de Gelatina en polvo neutra

Para decorar la tarta

Flores frescas o de azúcar, arándanos, fresas, frambuesas, bolas de chocolate…

Hola! Vamos con la receta de una tarta que me tiene enamorada. Se trata de un pastel que está super de moda este año, por el que llevo babeando desde que lo vi la primera vez en un grupo de Facebook donde lo hacían en forma de corazón para celebrar San Valentín.

Es de estas cosas que ves, te llaman de sobre manera la atención, pero que piensas que tiene que ser muy complicado; hasta que te pones a indagar, y te das cuenta que realmente, es mucho más sencillo de lo que pueda parecer a simple vista. Sobre todo, si encuentras un video tan genial como el que al final, tras ver varios, decidí seguir del canal Quiero Cupcakes!

Este tipo de tarta, se puede hacer también con bizcocho genovés, hojaldre, pasta brisa… más adelante, lo repetiré con alguna de estas masas, por probar otra forma. En esta ocasión, elegí hacerlo con galleta de almendra porque me gusta mucho. Además, es una masa muy manejable que nos permite trabajar muy bien, y viendo el resultado, ha sido una magnífica elección. La textura suave de la galleta, acompañada de la crema lo hace un pastel muy agradable de comer, está delicioso! Visualmente es una pasada, y encima, todo lo que tiene de vistoso, lo tiene luego de rico.

Por el momento, os dejamos con la elaboración, y en unos días, estará disponible el video con la receta en nuestro canal de YouTube. Si te suscribes, te avisará cuando lo publiquemos. Puedes hacerlo pinchando aquí.

*Edito para deciros que podéis encontrar el video al final de la receta.

Elaboración:

Lo primero de todo, será preparar la plantilla para hacer los números. Yo he descargado las imágenes de la página Bakewithstork (al final de la receta os dejamos un PDF para que podáis imprimirlos) y con la impresora, he sacado cada número en un folio de tamaño DIN A4. Podéis hacerlo imprimiendo otros números que os gusten, desde un editor de texto, o buscando imágenes en Google. Con la cantidad que indica la receta, da para hacer los cuatro números que necesitaremos.

Una vez tengamos los números impresos en papel, los recortaremos siguiendo el margen, los pasaremos a una cartulina, y volveremos a recortar con la tijera para obtener la forma con la que trabajaremos sobre la masa. Yo recorté un poquito más el número 2 de un lado, para igualarlo al otro número que iba a utilizar; si os fijáis en las imágenes veréis la diferencia.  En la receta que yo he seguido, usaban la plantilla sólo de papel, pero yo he preferido hacerlo también en cartulina, que como es más rígida, a la hora de cortar la forma, nos permite trabajar con más fiabilidad. Si sois apañaditos, y queréis hacerlo directamente en papel, podéis saltaros este paso de la plantilla en cartulina.

Preparamos la masa para los números

1. Equipamos el robot con la cuchilla de amasar/picar. Ponemos en el bol la mantequilla a temperatura ambiente y tamizamos el azúcar sobre el bol. Programamos velocidad 5, 2 minutos o hasta que se hayan integrado completamente los ingredientes y obtengamos una mezcla cremosa.

2. Mientras, tamizamos la harina, la almendra y la sal. Mezclamos y reservamos de momento.

3. Batimos un poquito el huevo, añadimos al bol y programamos velocidad 6, 1 minuto o hasta que se integre. Lo ponemos semi-batido para que se integre mucho mejor y más rápido a la mezcla. Es importante que esté a temperatura ambiente, si lo tenemos en la nevera, lo sacaremos 20 minutos antes.

4. Añadimos la esencia o pasta de vainilla y programamos velocidad 6, 10 segundos. Podemos utilizar en su lugar cualquier otro saborizante a nuestro gusto, o incluso sustituirlo por canela o  ralladura de limón o de naranja.

5. A continuación, programamos el robot con velocidad 4, y mientras avanza el tiempo, vamos añadiendo poco a poco por el bocal la mezcla de harina, almendra y sal que hemos tamizado antes. Lo hacemos poco a poco para que cueste menos integrarse. Subimos la velocidad a 5 y continuaremos amasando hasta que veamos que esta todo completamente integrado. Estará bien amasado cuando la masa se despegue fácilmente de la cuchilla.

6. Seguidamente, cogemos algo más de la mitad de la masa y hacemos una bola con ella. Es una masa muy manejable, que no se pega en las manos y que se trabaja genial; ideal para la tarta que queremos hacer.

7.  Ponemos papel de horno en nuestra superficie de trabajo, volcamos la bola de masa que hemos separado y aplanamos un poquito con las manos. Cubrimos la masa con otro papel de horno y estiramos con el rodillo hasta dejar con un grosor de 5mm aprox. Si vemos que nos va a faltar masa para poder cubrir la hoja de papel, añadimos más masa en las esquinas y continuamos estirando.

Mientras estiramos, evitaremos que se formen pliegues entre el papel y la masa. De no hacerlo, se nos podría romper la galleta. Si vemos que se hacen estos pliegues, colocaremos pedacitos de masa sobre el pliegue y estiraremos con un nuevo papel hasta que el pliegue desaparezca.

8. Pasamos la masa estirada a una bandeja y guardamos en el congelador 15 minutos, y si no os cabe, podéis guardarla en la nevera 30 minutos o hasta que endurezca.

9. Cuando la masa haya endurecido, sacamos del congelador. Colocamos encima las plantillas de los números y con un cúter o cuchillo muy bien filado, vamos recortando la forma. Y veréis que se hace muy bien.

10. Quitamos la plantilla y retiramos la masa sobrante. Estos recortes sobrantes, los juntamos con el resto de la masa. Con el cuchillo, cuidadosamente, perfeccionamos la forma de los números, para que los bordes nos queden bien pulidos.

11. Pasamos a la bandeja del horno y los colocamos dejando espacio entre ellos para que al hornearse, como la masa subirá un poquito, no se toquen entre ellos. Depende el tamaño de nuestra bandeja, y los números que estemos haciendo, nos quedarán más juntos o más separados, ya que no todos los números son igual de grandes y por lo tanto, no ocupan el mismo espacio. Podéis jugar con la colocación y poner uno del derecho y otro del revés si véis que así os van a quedar separaditos. En mi caso, quedaban demasiado juntos, por lo que decidí hornearlos en bandejas separadas y así asegurarme que no se me pegarían.

12. Recortamos el papel de horno sobrante para que al hacerse, la galleta no toque con nada y no se deformen los bordes. Horneamos en el centro del horno precalentado a 180º, con calor arriba y abajo y sin ventilador hasta que los bordes se empiecen a dorar. Ojo! sólo los bordes, el resto de la galleta no tiene que tostarse mucho o nos quedará crujiente. En mi horno tardó 10 minutos; como cada horno es distinto, lo mejor es ir vigilando para sacarlos justo a tiempo y que no se nos doren demasiado ni se nos quemen. En la receta que seguí, tardaron 14 minutos en hacerse.

13. Sacamos del horno y dejamos enfriar a temperatura ambiente en la misma bandeja donde hemos horneado. Durante 1 hora aprox. o hasta que se enfríen por completo. Cuando las galletas se hayan enfriado, podemos pasarlas a una rejilla, manipulándolas con delicadeza.

14. Repetimos el proceso para hacer los otros dos números que nos faltan. Con el sobrante que nos quede de recortar estos otros números, lo unimos formando una bola, lo estiramos y podemos sacar formas con un cortador para hacer galletas y así aprovechar la masa. Pero si en ese momento no vamos a gastarlo, podemos congelarlo envuelto en film para utilizar otro día.

Si vamos a preparar la tarta para una persona que cumple años o celebra un aniversario de una fecha que sólo tiene una sola cífra, es decir, entre los números 1 y 9, pues haremos la receta dividiendo la cantidad de ingredientes a la mitad.

Preparamos el relleno

Haremos el relleno dos veces, primero el que utilizaremos en la base y luego el que utilizaremos en la superficie donde vamos a decorar. Estas cantidades están pensadas para los números del tamaño que yo he utilizado, que como os he comentado antes, lo tenéis al final de la receta para que podáis imprimirlos. Nos sobrará relleno, pero es mejor que sobre que no quedarnos cortos, puesto que, si vamos a hacer un 80, necesitaremos más cantidad que si vamos a hacer un 77, y con esta cantidad, nos llegará para cualquiera de ellos. Igual que con la masa para las galletas, si vamos a hacer un pastel de una sola cifra, con que hagamos el relleno una vez, será suficiente. Y si utilizáis unos números más finos que los que yo he usado, también tendréis bastante con hacer el relleno una sola vez.

Se puede hacer con otro tipo de relleno que os guste, lo único que hay que tener en cuenta es que sea un relleno firme para que nos aguante. Por eso, yo he utilizado este relleno con queso, para que la crema quede más consistente. La gelatina, también juega su baza, porque nos ayuda a estabilizar, y al no tener sabor, y ser tan poquita cantidad, no alterará en nada el gusto de la crema. Con este relleno, nos aguanta firme durante mucho tiempo y así podemos servir la tarta en una celebración sin miedo a que a la hora de partirlo se nos desmorone.

1. Mezclamos el agua fría y la gelatina en polvo para hidratarla. Removemos bien y dejamos reposar 10 minutos.

2. Pasado este tiempo, metemos en el microondas 15 segundos; removemos y reservamos de momento.

3. Con el bol bien limpio, seco y frío, equipamos con el batidor. Ponemos en el bol la nata muy fría y el queso también frío. Programamos velocidad 6 y pasados unos segundos, aumentamos a velocidad 7. Batimos hasta que la mezcla esté a medio montar, vamos controlando por el bocal y prestando atención al sonido, ya que a medida que se va montando, cambia.

4. Cuando esté semi-montado y lo veamos ya más firme, con el robot en marcha, añadimos por el bocal el azúcar glass tamizado y seguimos batiendo hasta que la crema esté casi montada. Si queremos, podemos aumentar la velocidad a 8 unos segundos y volver a bajar a 7, siempre controlando cómo nos va quedando.

5. En este punto, cogemos un poquito de la crema y la mezclamos con la gelatina. De esta forma, enfriamos la gelatina que estará caliente, e igualamos un poquito las densidades; así se integrará mejor.

6. Añadimos la gelatina y batimos un poquito más, hasta que terminemos de montar la nata y por lo tanto esté bien firme. Vamos controlando por el bocal, y si hace falta abrimos y miramos cómo va. Procuraremos no pasarnos batiendo, o podríamos cortar la nata. Para comprobar que está firme, podemos coger el bol e inclinarlo, si la crema no se vence, lo tendremos listo. Pasamos la crema a una manga pastelera y repetimos el proceso para preparar el relleno con el que cubriremos la superficie de la tarta en caso de que lo vayamos a necesitar. Como ya he comentado, si vuestros números son más finos porque necesitáis una tarta más pequeña, o la váis a hacer de una sola cifra, con hacer el relleno una vez, será suficiente.

Montamos la tarta

1. Ponemos un poquito de relleno en los números, con cuidado de no manipularlos demasiado, para así fijarlos a la bandeja donde los vamos a presentar. Yo me fabriqué mi propia bandeja aprovechando que tenía una plancha de poliespán y una cartulina, puesto que fui a comprar una y no la encontré sin bordes de la forma que la quería, sólo encontré bandejas redondas. Cuando coloquemos los números en la bandeja, no hace falta apretar mucho, con un poquito será suficiente para que queden pegados y no se muevan.

2. Con la manga, vamos repartiendo copetitos de relleno por toda la superficie de los números. Se puede hacer con una boquilla lisa redonda de 18mm o sin poner boquilla, dejando salir por la punta de la manga. Yo lo hice así, sin boquilla.

3. Una vez tengamos toda la base cubierta, colocamos encima los otros números, con cuidado al manipularlos. Acomodamos la galleta suavemente, no hace falta presionar demasiado, sólo lo justo para que la galleta quede asentada sobre la crema.

4. De nuevo ponemos más crema sobre la superficie, procurando cubrir sobre todo los bordes de la galleta.

5. Por último, decoramos la tarta a nuestro gusto. Yo he puesto flores frescas comestibles, fresas, arándanos, frambuesas y bolitas de chocolate. Aquí ya entra la imaginación y el gusto de cada uno. Las he visto muy chulas donde ponen también gominolas y macarons, pero no quería recargarla demasiado y al final la dejé así y estoy bien contenta de como quedó.

6. Guardamos en la nevera hasta que vayamos a servir y estará listo para mantenerse perfecto durante horas. La galleta queda blandita, por lo que se puede cortar perfectamente. El truco de la gelatina funciona estupendamente, porque la crema se mantiene super bien. Incluso se puede hacer el día antes de la fiesta o celebración, porque se conserva en la nevera en perfecto estado; en ese caso, mejor poner las flores frescas -si las utilizáis-  ese mismo día.

Aquí podéis ver el video con el paso a paso:

 

Notas:

– Aquí os dejamos el archivo PDF con los números que he utilizado, por si queréis utilizar estos mismos. Si os parecen muy grandes y necesitáis una tarta más pequeña, podéis recortarlos un poco, o buscar otros que se adapten a las raciones que necesitáis.

– Podía haberlo hecho con números más finos, pero necesitaba una tarta con estas raciones, por lo que me decanté por unos números más grandes y doblar la cantidad de relleno, pero como antes comentaba, depende de lo que vayáis a hacer, con preparar el relleno sólo una vez, puede que os baste.

– Como necesitaremos mucha cantidad, en lugar de comprar el azúcar glass podemos hacerlo antes nosotros mismos con el robot siguiendo esta receta, y eso que nos ahorraremos.

– Las flores las he comprado en el mercado de La Boquería (BCN), en una parada que siempre tienen. Pero si no las encontráis, podéis preguntar en la frutería, y puede que por encargo os las traigan. Sino, también se pueden poner en su lugar flores de azúcar que podemos encontrar en la sección de repostería de las grandes superficies, o en tiendas especializadas. Incluso las podemos hacer nosotros mismos con fondant si tenemos maña.