Receta
Focaccia de Chocolate y Naranja Confitada
Autor
RecetasCuisine
Raciones
8-10
Tiempo
120 minutos (aprox.)
Ingredientes
250gr de Harina

30gr de Azúcar (más un extra para espolvorear la focaccia)

25gr de Mantequilla

35gr de Aceite de oliva (más un extra para pintar la focaccia)

125gr aprox. de Agua

4gr de Levadura seca de panadería

5gr de Sal

Para la cobertura

100gr aprox. de Pepitas de chocolate

100gr aprox. de Naranja confitada

Hola! Hoy es viernes (por fin) y qué mejor manera de celebrarlo que compartir con vosotros esta receta de focaccia de chocolate y naranja confitada. Además, tenemos más cositas que celebrar, como que nuestra página fan de Facebook cuanta ya con más de 3000 seguidores y estamos muy contentas; si todavía no nos seguís, podéis hacerlo desde este enlace.

Volviendo a la receta, esta focaccia dulce os va a conquistar, al menos en nuestra casa nos ha enamorado y es que queda super tierna, y el chocolate y la naranja hacen muy buena sociedad. La tenía pendiente porque la vi en el Canal Cocina y me quedé babeando la verdad… pensé, Cris date el capricho y haz esta receta que como triunfe va a estar de muerte. Y así fue, todo un disfrute que me ha dejado con ganas de más y repetiré sin duda no tardando.

Elaboración:

1. Equipamos el robot con la cuchilla de amasar/picar. Ponemos en el bol la harina, la levadura, el azúcar, la mantequilla en trozos pequeños, el aceite, y en principio 100ml de agua; no ponemos toda la cantidad hasta ir viendo como lo absorbe nuestro tipo de harina. Cuando falten unos 30 segundos, añadimos la sal.

2. Iniciamos el programa pastry P1 (solo el tiempo de amasado, sin dejar levar) y observamos mientras amasa. Si vemos que la masa no se une, sino que se hace como bolitas, entonces añadiremos más agua por el bocal, despacito, hasta ver que la masa empieza a unirse y sin pasarnos de cantidad o nos podría quedar una masa excesivamente pegajosa.

3. Una vez finalizado el tiempo, pincelamos con un pelín de aceite de girasol nuestra superficie de trabajo y ponemos encima la masa. Amasamos un minuto manualmente y dejamos reposar durante 15 minutos en un recipiente tapado. Si vemos que la masa se nos va a pegar en las manos, nos las untamos con una pizca de aceite.

4. Pasado este tiempo de reposo, engrasamos con aceite un molde rectangular o una fuente apta para horno. Colocamos la masa y con las manos, vamos adaptando la forma al molde.

5. Pintamos la masa con aceite de oliva y cubrimos con bien de azúcar, las pepitas de chocolate y la naranja confitada (yo la he usado picadita). Dejamos reposar dentro del horno apagado durante 90 minutos para que fermente y aumente de tamaño.

6. Pasado este tiempo, sacamos la masa y hundimos las yemas de los dedos por la superficie, así crearemos los huecos característicos de la focaccia.

7. Horneamos con el horno precalentado a 200º durante 12-15 minutos, según nuestro tipo de horno puede tardar más o menos a esa temperatura. Lo mejor es ir mirando para controlar que se dore peron que no se nos queme.

8. Dejamos enfriar sobre una rejilla y podremos servir.

 

Notas:

– En la receta original también ponían avellanas junto al chocolate y la naranja. Podéis ponerlas, o utilizar otro futo seco.

– Si al hacerlo el ambiente de la casa es muy frío, podemos calentar ligeramente el horno a muy baja temperatura antes de meter la masa para que fermente. Así se hará mejor este proceso.

 




Receta
Tarta de Stracciatella
Autor
RecetasCuisine
Raciones
8-10
Tiempo
50 minutos aprox. (más reposo)
Ingredientes
200gr de Galletas tipo María (1 paquete)

80gr de Mantequilla fundida

20gr de Cacao puro en polvo (tipo Valor) más un extra para decorar

200ml de Nata para montar (mínimo 35% M.G)

3 Hojas de Gelatina

200ml de Nata líquida (puede ser de montar)

4 Yogures griegos de straccietella (o normales)

125gr de Leche condensada

25gr de Chocolate negro picado

Hola! Avisamos que la receta de hoy viene con peligro añadido; concretamente el peligro de que la haces y no te puedes comer solo un trocito porque esta tarta está tremenda!! A demás, ahora es ideal para ponerte hacerla, ya que no necesita horno para su elaboración y se toma fresquita.

Cuando hay que preparar alguna tarta, suelo elegir siempre tipo bizcocho, que son las que más me gustan, pero ojeando una revista de cocina, de repente mis ojos se clavaron en una de sus páginas; tanto, que no podía dejar de mirar ese imponente pedazo de tarta puesto ahí, tan bien colocadito, formando una escena maravillosa esperando que alguien lo recreara en su cocina. Y claro, dio conmigo que me enamoro rápido de tales bellezas, y a la mínima excusa aproveché la ocasión para caer en sus brazos y permitirme el capricho (y el pasón de azúcar, grasas y prefiero no pensar que más) de preparar esta riquísima tarta de stracciatella y galleta.

De vez en cuando me olvido a posta de la vida sana, de que me toca pesarme cada dos semanas y de todo lo demás; y sin remordimiento ninguno, me pongo las botas y saboreo hasta la última migaja de un buen postre. Es más, si no lo hiciera, perdería por completo la ilusión y las ganas de seguir adelante con mi objetivo de sacar a la luz a la mujer en forma que llevo dentro.

Elaboración:

Al final de la elaboración encontraréis la video receta.

1. Con el bol limpio y bien seco, equipamos con el batidor (podemos ponerlo unos minutos antes en la nevera para que esté frío) y añadimos la nata (agitamos bien el envase para que la grasa no quede pegada a las paredes del brik) que ha de estar muy fría para que monte bien.

Programamos con velocidad 7 y pasados unos segundos, subimos a velocidad 8. Batimos hasta que esté montada; sabremos que está lista porque es sonido que hace al batir cambia, y va dejando surcos en las paredes del bol. Mientras dura el proceso (no podemos dar un tiempo fijo) estaremos pendientes en todo momento y pararemos justo a tiempo, porque de excedernos en el tiempo de batido, la nata podría cortarse. Reservamos en un recipiente en la nevera. Al ser poca cantidad, podemos montarla con unas varillas si preferimos.

2. Con el bol limpio y seco, equipamos con la cuchilla de amasar/picar. Ponemos en el bol las galletas troceadas, colocamos el tapón y programamos con velocidad 12 hasta triturar bien.

3. Añadimos el cacao y la mantequilla que habremos fundido unos segundos en el microondas. Programamos velocidad 8, 40 segundos aporx. hasta obtener una mezcla homogénea.

4. Forramos con esta mezcla la base de un molde de 18-20cm. Alisamos y vamos presionando bien con una cuchara, par que nos quede compacto. Reservamos el molde en la nevera.

5. Ponemos a hidratar las 3 hojas de gelatina durante 10 minutos en un bol con agua fría.

6. Calentamos la nata líquida en un cacillo al fuego y añadimos la gelatina ya hidratada y bien escurrida. Removemos hasta que las hojas se disuelvan, retiramos del fuego y dejamos templar.

7. Limpiamos el robot simplemente pasando un papel de cocina y lo equipamos con el batidor. Añadimos los yogures, la leche condensada, la nata con la gelatina, y el chocolate negro picado (reservamos un poquito de chocolate para decorar luego). Programamos velocidad 8, 40 segundos aprox. hasta integrar.

8. Quitamos el batidor y añadimos la nata montada. Mezclamos con movimientos envolventes hasta integrar.

9. Vertemos la mezcla en el molde, sobre la base de galletas, tapamos y dejamos cuajar en la nevera durante al menos 5 horas. Mejor si lo dejamos de un día para otro.

10. Cuando vayamos a servir, desmoldamos con cuidado y espolvoreamos toda la superficie de la tarta con cacao en polvo; esto podemos hacerlo con un colador, para que caiga más fino. Repartimos el chocolate picado y listo para disfrutar.

 

Nota: Se puede hacer con yogures griegos de stracciatella o normales. Yo he preparado la tarta con yogures griegos y queda más cremosa; para mi gusto, mejor con este tipo de yogur, pero podéis elegir el que más sea de vuestro agrado.

Aquí tenéis el video con la receta. Os podéis suscribir en nuestro canal de YouTube.




Receta
Flan de Chocolate sin Horno
Autor
Gabriel
Raciones
Tiempo
15 minutos aprox. (más enfriado)
Ingredientes
300gr de Leche fría

300gr de Nata montar fría

200gr de Chocolate fondant

20gr de Azúcar

4 hojas de Gelatina

1 Huevo

1 pizca de Sal

1 pizca de Canela

1 cucharadita de Café soluble (opcional)

1 cucharadita de Vainilla

Caramelo líquido

Hola! Hoy toca el turno de receta dulce, yen ella, os animamos a preparar este flan de chocolate cuya elaboración no necesita horno, ideal para hacerlo ahora con estos calores, ya que nos refrescará y no correremos el riesgo de que nuestra cocina se convierta en una sauna.  Ya veréis que es muy fácil de preparar, y podréis disfrutar de un rico postre que hará las delicias de los más chocolateros.

La comparte con nosotros Gabriel, de Gabriel en tu Cocina, esperamos que os guste y que paséis por su blog, que seguro que también os gustan las demás recetas que  tiene por allí.

Elaboración:

1. Equipamos el robot con la cuchilla amasar/picar y ponemos en bol el chocolate en trozos. Trituramos a golpes de TURBO (velocidad 12 en el modelo i-Companion). Reservamos.

2. Cambiamos la cuchilla por el accesorio batidor y añadimos al bol sin haberlo lavado, la nata, la leche, el huevo, el azúcar, la canela, la sal, y el café soluble. Programamos Velocidad 6, 90º 7 minutos.

3. Mientras tanto, hidratamos la gelatina en agua fría durante unos 5 minutos.

4. Finalizado el programa, abrimos y añadimos la gelatina bien escurrida, el chocolate triturado y la vainilla. Programamos Velocidad 4, durante 1 min y 30 segundos.

5. Volcamos en un molde caramelizado y dejamos unas horas en la nevera; mejor de un día para otro.

6. Desmoldamos dando unos golpecitos al molde para que suba el caramelo y adornamos a gusto. Servir bien frio.

 

Fuente: Ana Sevilla




Receta
Tarta Selva Negra
Autor
RecetasCuisine
Raciones
8-10
Tiempo
Ingredientes
6 Huevos a temperatura ambiente

160gr de Azúcar

1 pizca de Sal

40gr de Cacao puro en polvo (tipo Valor)

120gr de Harina

1 sobre de levadura química Royal

700ml de Nata para montar (mínimo 35% M.G)

60gr de Azúcar glass

1 sobre de Azúcar avainillado (8gr)

200gr de Chocolate en virutas

Para las cerezas en almíbar (podemos hacerlo o comprar unas guindas)

150gr de Cerezas

1 vaso de ron o whisky

1 vaso de azúcar

1 vaso de agua

Hola! Ya ni recordaba lo que era pasar un cumpleaños de mi madre en casa y poder celebrarlo con ella como se merece, y no a través de una pantallita. Oportunidad perfecta para prepararle una super tarta que la dejara con la boca abierta y pudiera compartir con la familia.

Sabiendo que le encanta el chocolate, se pirria por la nata, y estábamos en época de cerezas, todo apuntaba a que la selva negra iba a ser la elegida para la ocasión. También influyó que justo venía de pasar unos días con Natalia en Berlín, y aunque esta tarta no es típica de la capital, pudimos probarla allí, ya que es uno de los dulces más preciados en la repostería alemana.

Esta tarta tan famosa, se lleva preparando desde el siglo XVI, y su nombre viene dado por la oscuridad de la región de Baden-Württemberg, famosa por sus cerezas, de las que se obtiene el Kirsch, un licor de alta graduación alcohólica. En la receta original se utiliza, pero en esta adaptación que yo he seguido, no lo utilizaban. Es una tarta fácil de preparar, lo que por sus pasos, resulta algo laboriosa, pero que si nos organizamos bien, no nos supondrá ningún esfuerzo. Por ejemplo, podemos preparar el bizcocho el día antes, y una vez frío, lo guardaremos en la nevera bien envuelto. De este modo,  tendremos tarea adelantada y nos dedicaremos al relleno el día que vayamos a servirla.

Esperamos que os guste y os sirva para poner el broche final a una celebración señalada.

Al final de la elaboración encontraréis el video con la receta en nuestro canal de YouTube. Si aún no os habéis suscrito, os estamos esperando!

Elaboración:

Si vamos a hacer nosotros las cerezas en almíbar, el día antes, las colocaremos en un recipiente (sin rabito y deshuesadas) y añadiremos el licor elegido. Removemos, y dejamos macerando durante toda la noche. Si es época de cerezas, pues aprovecharemos para hacerlo, y si no, pues compraremos unas guindas. Dejamos alguna cereza con rabito y hueso sin macerar para luego decorar la tarta.

Si en lugar de hacer nosotros las cerezas, compramos guindas; escurriremos las guindas y mezclaremos el líquido que queda en el bote con medio vaso de ron. Con esta mezcla será con lo que empaparemos después los discos de bizcocho y nos saltaremos el paso de hacer el luego el almíbar.

Preparamos el bizcocho

1. Equipamos el robot con el batidor y ponemos en el bol los huevos y el azúcar. Programamos velocidad 5, 5 minutos.

2. Añadimos la harina, una pizca de sal, el cacao y la levadura. Mezclamos con velocidad 6, 15 segundos; quitamos el batidor y terminamos de mezclar con la espátula, con suavidad, hasta obtener una mezcla homogénea.

3. Vertemos la mezcla en un molde redondo de 18 o 20cm de diámetro. Si nuestro molde no es antiadherente, lo engrasaremos previamente con un poquito de mantequilla. Cocemos unos 30-35 minutos, en el horno que tendremos precalentado a 180º con calor abajo. El tiempo dependerá del tipo de horno; pasado el tiempo, podemos pinchar el centro con un palillo, y si sale limpio, lo tendremos listo, si no, pues dejamos unos minutos más hasta que se haga bien.

4. Sacamos del horno, desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Montamos la nata

1. Con el bol limpio y bien seco, equipamos con el batidor (podemos ponerlo unos minutos antes en la nevera para que esté frío) y añadimos la nata (agitamos bien el envase para que la grasa no quede pegada a las paredes del brik) que ha de estar muy fría para que monte bien. Programamos con velocidad 7 y pasados unos segundos, subimos a velocidad 8.

2. Cuando apreciemos que la nata está semi montada, añadimos por el bocal el azúcar glass junto al sobre de azúcar avainillado. Continuamos batiendo hasta que esté firme, y por lo tanto, montada. Sabremos que está lista porque es sonido que hace al batir cambia, y va dejando surcos en las paredes del bol. Mientras dura el proceso (no podemos dar un tiempo fijo) estaremos pendientes en todo momento y pararemos justo a tiempo, porque de excedernos en el tiempo de batido, la nata podría cortarse. Reservamos en un recipiente en la nevera.

Preparamos el almíbar

1. Ponemos un vaso de agua y otro de azúcar a fuego medio/bajo. Removemos y dejamos durante unos minutos hasta que se forme un almíbar.

2. Escurrimos las cerezas del licor donde han estado macerando, las reservamos, y el líquido lo añadimos al cazo. Subimos el fuego, dejamos un par de minutos, apagamos y pasamos a un plato hondo o recipiente para que se enfríe.

3. Las cerezas, las picamos de forma irregular. Algunas en trozos más pequeños, otras simplemente por la mitad, o como prefiramos luego encontrarlas por la tarta.

Montamos la tarta

1. Cuando el bizcocho esté completamente frio, lo cortaremos con un cuchillo de sierra o una lira de repostería en tres discos iguales. Es importante que esté bien frío, porque si no, se nos podría romper al ir a cortarlo.

2. Colocamos los discos en nuestra superficie de trabajo y los empapamos con el almíbar. Sobre dos de ellos, extendemos una capa generosa de nata montada y sobre ella,  repartimos las cerezas macereadas, que tendremos picadas a nuestro gusto.

3. Colocamos un disco encima del otro, y por último, colocamos el tercero que nos falta. Cubrimos todo con nata (dejamos un poquito de nata para hacer luego unos rosetones para decorar).

4. A continuación, cubrimos toda la tarta con las virutas de chocolate, presionando ligeramente para que se adhieran. Las podemos hacer rallando el chocolate o picando fino con un cuchillo. También se puden sacar virutas fundiendo el chocolate, estirándolo sobre una superficie lisa y dejar que enfríe. Una vez frío, lo iremos despegando con una espátula rígida, se irá rompiendo y obtendremos estas virutas.

5. Por último, con una manga pastelera, hacemos unos rosetones encima de las virutas de chocolate, colocamos encima una cereza y guardamos en la nevera para poder servir pasado un tiempo.

 

Nota: Si no tenemos un deshuesador, podemos quitar el hueso a las cerezas presionado el centro con una pajita o la punta de una boquilla de las de la manga pastelera. Al hacer fuerza, el hueso saldrá por el otro extremo y las tendremos listas.

 

Os dejamos con el video. Si os gusta, podéis compartilo en vuestras redes sociales.

 




Receta
Tarta de Harry Potter
Autor
RecetasCuisine
Raciones
10-12
Tiempo
Ingredientes
1 Oblea o papel de azúcar con una imagen de Harry Potter que nos guste (o de otra cosa)

Para el bizcocho

150gr de Chocolate fondant

6 Huevos  (claras y yemas por separado)

50gr de Azúcar glass

150gr de Mantequilla a temperatura ambiente

180gr de Azúcar

1 pizca de Sal

180gr de Harina

5gr de Levadura química

Para el relleno

500ml de Nata para montar mínimo 35% M.G

1 cucharada de Queso crema tipo Philadelphia

50gr de Azúcar glass

30gr de Cacao puro en polvo

Para el almíbar

60gr de Azúcar

1 vaso de Agua

½ vaso de Whisky, (o brandy, ron..)

Para la cobertura

200gr de Chocolate fondant

20gr de Mantequilla o aceite de girasol

Hola! Si tenéis cerca un potterhead que vaya a cumplir años, con esta tarta lo va a flipar a base de bien, y al verla, mostrará tanta ilusión como si hubiese recibido en casa la mismísima carta de Hogwarts.

Aprovechando la oportunidad de estar en la misma ciudad para el cumpleaños de una de mis primas, empecé a darle vueltas en cómo podría sorprenderla para ese día tan especial que es cumplir 15 años. Se me ocurrió que, ya que es una super fan de el universo Harry Potter (no sé a quién se parecerá…) prepararle algo comestible relacionado con la saga sería un puntazo.

No sabía muy bien por donde tirar, y recurrí a las típicas obleas personalizadas. Me costó decidirme por la imagen, pero al final, con una fotaza del escudo de la academia de magos más prestigiosa de todos los tiempos, realicé mi encargo en una tienda de muggles.

Para que todo saliera redondo, me dirigí al callejón Diagon donde compre una cajita ideal donde poder meterla. Cuando mi niña la abrió, con su camiseta recién estrenada con, adivináis? motivos de Harry Potter, la carita de ilusión que puso no está pagada ni con todo el oro de Gringotts.

Elaboración:

Preparamos el bizcocho

Si queremos, podemos hacer el bizcocho el día antes de servir la tarta, así podremos cortarlo mejor cuando lo necesitemos, y adelantamos tarea. Yo lo preparé con antelación, y una vez hecho y frío, lo puse en un plato y lo tapé con papel film, lo metí en una bolsa, y lo guardé en la nevera hasta el día siguiente. Ya el día de la celebración, lo sacamos de la nevera un rato antes de que vayamos a rellenarlo y decorarlo.

1. Comenzamos fundiendo los 150gr de chocolate en un cazo al baño maría. Cuando lo tengamos deshecho, lo reservamos de momento.

2. Ahora vamos a montar las claras a punto de nieve, para ello, equipamos el robot con el batidor. Ponemos las claras en el bol junto a una pizca de sal. Es importante que el bol esté limpio y seco, y que no se cuele nada de yema o no nos saldrá bien. Programamos con velocidad 6 durante 6 minutos aprox. sin tapón para que entre el aire y podamos montarlas a punto de nieve. Vamos controlando, y cuando veamos que empiezan a espumar, añadimos por el bocal el azúcar glass y seguimos batiendo. Sacamos del bol y reservamos aparte.

2. Damos un agua al bol y lo equipamos con la cuchilla de amasar/picar. Añadimos la mantequilla, que ha de estar blanda, y el azúcar. Programamos con velocidad 8, 2 minutos aprox. hasta obtener una mezcla homogénea, como una crema.

3. Precalentamos el horno a 180º con calor abajo.

4. Con velocidad 6, vamos añadiendo las yemas una por el bocal. Añadimos la primera, batimos, y cuando apreciemos que se ha integrado, añadimos la siguiente, y así hasta añadirlas todas. Cuando estén todas en el bol, continuamos batiendo durante 5 minutos.

5. Añadimos el chocolate que hemos fundido antes y una pizca de sal. Programamos velocidad 6, 15 segundos.

6. Añadimos la harina y la levadura. Programamos velocidad 8, 10 segundos. Quitamos el batidor y terminamos de mezclar con la espátula.

7. Añadimos a esta mezcla las claras, lo haremos poco a poco, y mediante movimientos suaves y envolventes, para que las claras no se bajen y perdamos el aire que se ha creado al montarlas; y así nos quede un bizcocho bien esponjoso.

8. Vertemos la mezcla en un molde redondo de 25×7.5cm (si no es de silicona o antiadherente, lo engrasamos antes). Llevamos al horno y lo cocemos a 180º durante 40-45 minutos aprox. Podemos pinchar con un palillo el centro para saber si está hecho pasados 40 minutos.

9. Sacamos del horno, dejamos que se temple un poco para no quemarnos, y lo desmoldamos. Ponemos un plato encima y lo damos la vuelta. Colocamos sobre una rejilla hasta que se enfríe.

Preparamos el relleno

1. Con el bol limpio y seco, lo equipamos el robot con el batidor. Agitamos bien el envase de la nata (que ha de estar muy fría) antes de ponerla en el bol; de esta forma, la grasa que tiene, no se quedará pegada a las paredes del brik, sino que se repartirá con el resto. La grasa, es parte fundamental para que la nata monte bien. Añadimos también y el queso crema, que lo utilizamos para estabilizar la nata y que nos quede más firme; así aguantará mejor para luego el decorado. Programamos velocidad 6, sin tapón.

2. Pasados unos segundos, aumentamos a velocidad 7, y cuando la nata esté semi montada, mientras seguimos batiendo, añadimos el azúcar glass por el bocal y continuamos hasta que la nata esté completamente montada. Sabremos que está montada porque el sonido que hace al batir cambia, y va dejando surcos en las paredes del bol. En unos 2 minutos puede estar lista, pero no seguiremos un tiempo, lo haremos a ojo, hasta que la nata esté firme.

3. Quitamos el batidor, añadimos el cacao en polvo y vamos mezclando con la espátula mediante movimientos envolventes para que no se baje la nata.

4. Reservamos en la nevera dentro de una manga pastelera, con una boquilla que nos guste para luego decorar. Si no vamos a usar la trufa como decoración, pues la podemos guardar en un recipiente.

Preparamos la cobertura

1. Para hacer la cobertura, fundimos al baño maría el chocolate troceado y la mantequilla. Si lo hacemos con aceite de girasol en lugar de mantequilla, nos quedará la cobertura durita en lugar de blanda. Removemos hasta que estén ambos ingredientes bien deshechos. Reservamos, y lo utilizaremos cuando haya perdido un poco de temperatura, no en caliente.

Preparamos el almíbar

1. En un cazo, ponemos el agua y el azúcar, removemos a fuego medio, y cuando se haya formado u un almíbar ligero, añadimos el licor que hayamos escogido; yo en este caso, lo hice con whisky. Subimos un poco el fuego, dejamos un par de minutos y pasamos a un recipiente para que se enfríe. Lo utilizaremos cuando esté frío.

Montamos la tarta

Cuando el bizcocho esté completamente frio (si no lo está podría romperse) lo partiremos por la mitad en dos discos para rellenarlo. Podemos utilizar una lira de pastelería o si no tenemos, hacerlo con un cuchillo de sierra. Si hemos preparado el bizcocho el día antes, pues obviamente, no tendremos que esperar a que enfríe.

2. Colocamos el disco que nos hará de base sobre la bandeja o plato donde vayamos a servir la tarta. Lo empapamos con parte del almíbar (dejamos para el otro disco). Yo he puesto una capa de chocolate de la cobertura, y encima, he sacado trufa de la manga pastelera (por donde se rellena, no por la boquilla) y la he extendido por la base de la tarta. Si habéis hecho otro relleno, pues ponéis lo que hayáis elegido.

3. Empapamos con el almíbar el otro disco, lo mojamos por la parte que va a estar en contacto con el relleno y lo colocamos encima. Damos la cobertura de chocolate; en la superficie, que nos quede una capa finita y uniforme, para que al poner la oblea quede bien lisa. A continuación, decoramos los laterales de la tarta, yo he puesto fideos de chocolate.

Colocamos la oblea

Lo mejor es colocar la oblea poco antes de servir la tarta, así nos aseguraremos que queda perfecta; ya que, si la preparamos con mucha antelación, y la tenemos mucho tiempo en la nevera, podría estropearse con la humedad.  Yo he utilizado una oblea circular de 21cm de diámetro, contando con que mi molde era de 25cm, y así, me quedaba margen para decorar un poquito alrededor del borde y que la tarta luciera más curiosa.

1. Antes de utilizarla, la recortamos con unas tijeras para retirar el sobrante, se maneja muy bien, y se corta sin ninguna dificultad. A la hora de colocarla sobre nuestra tarta, si el chocolate está blando aún, ponemos la oblea cuidadosamente sobre la cobertura y presionamos ligeramente con los dedos para que se pegue. Si por el contrario, el chocolate de la cobertura ya se ha endurecido, tendremos que pincelar el reverso de la impresión con un poquito de pegamento comestible o sirope de maíz y del mismo modo, la colocamos sobre la cobertura para que quede bien fijada.

2. Una vez colocada la oblea sobre la cobertura, decoramos a nuestro gusto con trufa. Yo he ido repartiendo copetitos por el contorno de la tarta, tapando así lo que queda de margen entre la oblea y el borde. Lo he hecho a través de la manga pastelera con una boquilla estrellada.

Notas:

– Para que la nata monte bien, es importante que el bol esté bien limpio y seco, y que la nata esté muy fría. Podemos ponerla antes unos minutos en el congelador. Yo a veces, sobre todo en verano si hace mucho calor, pongo el accesorio batidor en la nevera un rato antes de usarlo.

– Este tipo de obleas, las podemos encontrar en tiendas de golosinas o repostería; las suelen tener con motivos infantiles, para que las compremos, y de la tienda, a nuestra tarta. También son fáciles de encontrar por internet, y no salen nada caras. Si queremos algo más personalizado, podemos encargarla directamente con una foto de alguna película, serie, equipo de fútbol que vaya a sorprender al cumpleañero. O por qué no, con fotos donde la imagen sea de algún ser querido, o ponga el nombre de la persona que lo va a recibir, para que sea aún más personal.

– Yo la llevé a una tienda, y al día siguiente ya la tenía lista para recoger. Os recomiendo que llevéis una imagen de buena calidad, y si podéis, subirla la intensidad antes con algún programa de edición. Con la impresión, el color pierde potencia, y si llevamos una imagen ya de por sí baja en intensidad, tal vez no obtengamos el resultado esperado y nos quede una imagen muy apagada. Esto en el caso de la oblea, si lo hacéis con papel de azúcar, los colores quedan más vivos al transferir la imagen.

– Os dejo un enlace del blog My Karamelly donde explican las diferencias entre unas y otras, y cómo preceder dependiendo de si la vais a pegar en chocolate, fondant… espero que os sirva de ayuda si la hacéis de otra forma.