Espárragos Blancos con Huevo Poché, Sal de Jamón y Vinagreta de Moras

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Receta
Espárragos Blancos con Huevo Poché, Sal de Jamón y Vinagreta de Moras
Autor
RecetasCuisine
Raciones
2
Tiempo
20 minutos (aprox.)
Ingredientes
6 Espárragos blancos gruesos

2 Huevos

Mezcla de brotes lechugas o brotes tiernos

Cuscurros sabor césar (o de otra variedad)

Para la vinagreta de moras

10 moras (o frambuesas)

1 cucharada de Miel

1 chorro de Aceite de oliva

1 chorrito de Vinagre de manzana (o de otro sabor)

Sal

Pimienta

Para la sal de jamón

Unos taquitos o virutas de jamón

Hola! Esta receta que estáis leyendo, la preparé por primera vez al volver de vacaciones, y surge a raiz de un plato que me pedí en el restaurante del hotel donde nos hospedábamos durante ese tiempo.

Siempre tardo en elegir lo que voy a tomar, porque generalmente, me apetece probar todo lo de la carta, y me cuesta decidirme entre cosas tan apetecibles, pero al leer entre los entrantes: espárragos blancos con huevo poché sal de jamón y vinagreta de moras -bueno, realmente era de frambuesas- no lo dudé y sentencié rápidamente mi elección. Muy acertada, por cierto.

Realmente, este plato no tiene misterio alguno, en su sencillez reside su gracia, como se suele decir. Y vaya gracia! Me encanta partir el huevo y que la yema vaya cayendo por los espárragos, trocearlos, mezclar con la sal de jamón y disfrutar de su sabor con cada boca bocado.

Os animo a que lo probéis en casa, y espero que lo disfrutéis tanto como yo lo he hecho, no solo al comerlo, sino también al prepararlo, reviviendo buenos momentos de unas vacaciones estupendas con la mejor de las compañías.

Elaboración:

1. Comenzamos poniendo los espárragos sobre papel absorbente para que escurran bien. Los dejamos allí mientras seguimos cocinando.

2. A continuación, preparamos la vinagreta. Para ello, aplastamos bien las moras, y si no queremos encontrarnos las pepitas, podemos colarlo. En un bol, mezclamos las moras aplastadas con el resto de ingredientes y batimos hasta conseguir una mezcla emulsionada. Probamos de sabor por si queremos corregir de algún ingrediente y reservamos.

3. Preparamos la sal de jamón, que consiste nada más que en poner los taquitos de jamón en papel de cocina y meter en el microondas a máx. potencia durante 2-3 minutos, hasta que veamos que está crujiente. Reservamos. Yo he utilizado uno taquitos que venden ya muy picados, y me ha quedado como se aprecia en la foto, pero si utilizáis los tacos más gruesos, o bien los picáis un poco con el cuchillo antes de meterlos al micro, o después, los machacáis en el mortero para que quede más pequeño, como si fuera sal gorda. También se puede hacer con un loncha de jamón, necesitará menos tiempo,

4. Para hacer los huevos poché, echamos agua en el bol hasta cubrir la pieza donde se ponen los accesorios. Equipamos el robot con el batidor y programamos velocidad 2, 100º, 10 minutos con el tapón puesto.

5. Mientras, cortamos un cuadrado de papel film por cada huevo, lo untamos con una pizca de aceite y lo colocamos en una flanera metálica o en un vasito. Cascamos el huevo dentro del vaso y hacemos un saquito que cerraremos con un hilo o con un alambre de estos que usamos para cerrar las bolsas.

6. Aunque no hayan pasado los diez minutos del tiempo, si tenemos los huevos listos, y vemos que el agua ya está hirviendo, haciendo burbujas, cancelamos el programa y metemos los huevos dentro del bol. Programamos velocidad 2, 100º, 3 minutos, ahora sin el tapón.

7. Mientras, vamos montando el plato. Ponemos en cada uno una cama de mezcla de lechugas o de brotes tiernos, salseamos con la vinagreta y ponemos encima los espárragos escurridos. Cuando los huevos estén cocinados, los sacamos del bol con unas pinzas de cocina para no quemarnos, agarrándolos por la punta del saco, y rápidamente, nada más sacarlos, quitamos el film que los envuelve y colocamos sobre los espárragos.

8. Repartimos unos cuscurros en cada plato y esparcimos la sal de jamón. Servimos en la mesa al momento, porque si no, el propio calor del huevo, haría que se fuera cuajando y perderíamos parte de la apreciada yema líquida que hemos conseguido al cocinarlo de esta forma.

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